La planificación familiar es un tema que debe ser abordado dentro de todas las parejas. El poder decidir el momento preciso en el que desean tener hijos es muy importante y en el que influyen muchos factores. No todas las personas desean comenzar con su descendencia a la misma edad y por eso se trata de un aspecto esencial.

Desde tiempos inmemoriales ha existido el concepto de la prevención del embarazo en diversas sociedades. Se tiene conocimiento de algunos libros publicados hace miles de años en los que ya se discutía acerca de la prescripción anticonceptiva. Pero fue hasta finales del Siglo XIX cuando aparecieron los primeros productos encaminados a evitar embarazos.

Algunos ejemplos son los prototipos del condón moderno y el Dispositivo Intrauterino (DIU). De la forma más simple, un anticonceptivo es cualquier método, medicamento o dispositivo que se utilice para prevenir un embarazo.

Aunque lo cierto es que no quedan dudas acerca de la importancia que tuvo el lanzamiento de la píldora anticonceptiva. Desde 1960 cuando salió a la venta, cambió para siempre la vida de millones de parejas en todo el mundo. Además permitió que se pudiera planificar con una alta tasa de efectividad si deseaban procrear o no.

Acerca de su funcionamiento, cada pastilla contiene 2 formas de hormonas artificiales denominadas estrógeno y progestina. Ambas impiden que el ovario de una mujer libere un óvulo durante su ciclo menstrual. Para lograrlo es muy importante tener un correcto adherencia al tratamiento indicado por un médico. De lo contrario su efectividad puede ser demasiado baja.

De igual forma, en años subsecuentes se han desarrollado otros métodos anticonceptivos, aunque un inconveniente de la mayoría de ellos es que generan efectos secundarios. En décadas recientes se presentó un parche que se coloca en diferentes partes del cuerpo y ofrece los mismos resultados que la pastilla.

Por otra parte, también existen métodos anticonceptivos en formato de inyecciones o inclusive la píldora del día siguiente. Como su nombre lo indica, sólo se debe administrar en casos de emergencia después de haber tenido relaciones sexuales sin preservativo.

En resumen, existen diversos métodos anticonceptivos que ofrecen diversos beneficios y desventajas. Por tal motivo, lo ideal es que cada mujer consulte a su ginecólogo para poder elegir la opción que le resulte más adecuada.