A pesar de que actualmente existe una gran facilidad para mantenerse informado, se ha propiciado un efecto contrario. La abundancia de datos genera la aparición de mitos y desinformación. Lo más peligroso es cuando se trata de un aspecto relacionado con la salud porque puede llegar a tener consecuencias de diversas magnitudes.

Como resultado, a la fecha existen muchas dudas acerca de los métodos anticonceptivos y, en específico, de las pastillas. Muchos de ellos carecen de fundamento y se han transmitido a lo largo de los años, por lo cual es necesario aclarar esta situación.

Mitos más comunes

Probablemente el mayor es acerca de la supuesta infertilidad provocada por las pastillas anticonceptivas. La realidad es que se han realizado múltiples estudios que demuestran que eso no es cierto. Este método impide la fecundación mientras se consuman de manera puntual las píldoras. Pero en el momento en el que se abandonan las indicaciones la mujer puede embarazarse sin problemas.

De igual manera, otro mito frecuente menciona que las pastillas anticonceptivas provocan un aumento de peso. Se trata de un concepto engañoso que todavía no se ha podido comprobar por completo. Lo que se ha detectado es que algunas mujeres sí suben de peso pero no precisamente por culpa de las píldoras. Existen otros factores que intervienen en este fenómeno pero todavía no se ha obtenido una respuesta definitiva.

Finalmente, algunos creen de forma equivocada que las pastillas anticonceptivas protegen contra enfermedades de transmisión sexual. Se trata de un mito muy peligroso que se necesita erradicar. En realidad este método sólo funciona contra embarazos no deseados. Por tal motivo lo ideal es complementarlo con otros como el preservativo para brindar una protección contra infecciones a las parejas.