Mantener una vida sexual es algo bastante normal en cualquier persona y eso no debe provocar sentimientos de culpa. Pero al igual que en otros aspectos de la vida, siempre se debe contar con las medidas suficientes de prevención. Por lo tanto, conocer los distintos métodos anticonceptivos que existen es una obligación para todas las parejas.

Al respecto, las mujeres cuentan con las pastillas anticonceptivas, las cuales se dividen en dos grupos principales. Las primeras son las combinadas, que contienen estrógeno y progesterona. A su vez, la segunda sección está conformada por las llamadas minipíldoras, las cuales se caracterizan por no contener estrógenos.

En esta ocasión vamos a abordar el segundo grupo y los beneficios que ofrecen a la mujer. En primer lugar, genera menos efectos secundarios que su contraparte debido a que no contiene estrógenos. A su vez, también requiere de un mayor cuidado en la hora y día que se consume para garantizar una alta efectividad.

En general, los mayores beneficios que ofrece la minipíldora son los siguientes:

  • Cuando la mujer sufre de problemas de salud como un alto riesgo de enfermedades cardíacas, coágulos sanguíneos, presión arterial alta o migrañas.
  • Cuando se encuentra en el período de la lactancia.
  • Cuando no desea esperar demasiado para poder embarazarse porque ofrece un retorno a la fertilidad mayor que las píldoras combinadas.
  • Cuando tiene temor de consumir estrógenos y sus efectos secundarios.
  • Cuando se quiere evitar riesgos asociados con el embarazo, como un mayor riesgo de coágulos sanguíneos, altas tasas de embarazos ectópicos y mayor sensación de náuseas y sensibilidad en las mamas.

Pero algo que jamás se puede perder de vista es que siempre se requiere del apoyo de un ginecólogo para poder elegir la pastilla anticonceptiva más adecuada. Todas las mujeres son distintas y por eso se requiere de un análisis profesional para ayudar a tomar una decisión final.